Agencias de calificación de riesgo (Rating Agency)

Standard & Poor´s
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Las agencias de calificación son empresas especializadas en el análisis de riesgos financieros. Las principales son las multinacionales norteamericanas Moodys Investor Service, Standard and Poors Corporation y Fitch IBCA Estas empresas son las autoras de las calificaciones crediticias o ratings que tanto se emplean en los mercados de capitales.

Los clientes de las agencias de calificación son, especialmente, los emisores de deuda y valores en general y las empresas e inversores institucionales. Los ingresos de las agencias provienen de los suscriptores de sus publicaciones y, por supuesto, de las entidades emisoras que abonan los derechos de calificación.

Para los emisores el pago de la tarifa es un gasto de inversión, ya que una buena calificación les permite reducir el tipo de interés, al comportar un menor riesgo. Por otra parte, si el resultado de la calificación no ha sido el esperado, el emisor puede prohibir su publicación.

Moody’s lnvestor Service es una agencia de Estados Unidos establecida en 1909 y adquirida en 1962 por Duns & Bradsteed, empresa de implantación mundial dedicada a la información financiera. Moody’ s abrió sus oficinas de Madrid en 1993, tras la aprobación de la Ley 19 /1992, de 7 de julio, sobre Fondos de Titulización Hipotecaria en España, pero su cobertura de los emisores españoles data de 1987, cuando calificó por primera vez al antiguo Banco Central (Santander Central Hispano). Hoy en día Moody’s califica en España a 20 empresas, 31 entidades financieras, 14 gobiernos centrales, regionales y locales y 2 compañías de seguros.

Por su parte, Standard and Poor’s Corporation (S&P) es la más importante agencia de calificación a nivel mundial, a través de la sociedad holding Standard and Poor ‘s Rating Group. Como principal fuente mundial ele calificaciones crediticias, índices, análisis, datos y evaluaciones de riesgo, ofrece a los estrategas financieros la información que necesitan para tomar decisiones con mayor confianza. Muchos inversores conocen a Standard & Poor’s por su papel como proveedor independiente de calificaciones y como el creador del índice de referencia S&P 500. Sin embargo, la organización también:

  • Ofrece un amplio rango de datos e información financiera
  • Es la principal fuente de análisis del mercado accionario y líder en la información y análisis de fondos de inversión
  • Mantiene 79 principales familias de índices en el mundo

Fitcb Ratings es una agencia de rating global, que ocupa las posiciones de vanguardia del sector y que ha asumido el compromiso de proporcionar análisis crediticios exhaustivos, actualizados y que incorporan perspectivas de futuro para los mercados crediticios mundiales.

El rating ha adquirido una importancia considerable en los últimos años como consecuencia de la globalización de los mercados a nivel mundial, la desintermediación y titulización de los créditos y el auge de los mercados internacionales, pero también a nivel doméstico o nacional el rating cobra importancia tanto para inversores institucionales como particulares, dada la expansión y diversidad de los mercados financieros y el incremento de la especulación con la aparición de productos innovadores y un aumento de los emisores, cuya calificación de riesgo resulta bastante compleja.

En cualquier caso, la elaboración de ratings implica la obtención de un volumen muy apreciable de información económico-financiera sobre la sociedad y los proyectos de financiación, así como sobre cualquier aspecto de su entorno que, de cualquier forma, pueda afectar a su solvencia. Naturalmente, cuanto mayor sea el plazo de la deuda a calificar, mayor volumen ele información habrá que analizar, contrastar y evaluar, y por eso resulta más fácil dar una calificación para una deuda a corto que a largo plazo, lo que influye también en la decisión ele los emisores a la hora de solicitar un rating .

A (credit rating)

Las siguientes escalas de calificación crediticia o rating son las empleadas por las principales agencias para indicar los mejores niveles de solvencia. A continuación, se indica, para cada escala, la empresa que la utiliza y lo que significa.

AAA

Este indicador simboliza la más alta capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad. Esta calificación que otorgan las compañías especializadas en el análisis prospectivo de empresas multinacionales o grupos muy importantes no es la misma en cada una de las compañías existentes. Así, MA es la escala utilizada por Standard & Poor’s Corporation (S&P) y Fitch IBCA, pues ambas agencias utilizan las mismas escalas, mientras que el mismo nivel de solvencia se describe por Moody’s como Aaa.

Para S&P una obligación calificada con AAA tiene la calificación más alta, pues la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros es extremadamente fuerte.

Para Fitch representa la calidad crediticia máxima. Las calificaciones AAA indican la expectativa de riesgo de crédito más reducida. Se asignan únicamente en los casos donde existe una capacidad excepcionalmente fuerte para hacer frente a los pagos de las obligaciones financieras. Es muy poco probable que esta capacidad se viera afectada negativamente por acontecimientos previsibles.

Aaa

Este indicador simboliza la más alta capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad. Es utilizado por Moody’s, mientras que el mismo nivel de solvencia se describe por Standard & Poor’s Corporation y Fitch IBCA como AAA.

AA

Para Standard & Poor’s Corporation (S&P) y Fitch IBCA simboliza una gran capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad, similar a AA+ y AA-, muy poco inferior a la calificación AAA.

Para S&P una obligación calificada con M difiere sólo en un pequeño grado de las que tienen la calificación más alta.

La capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros es muy fuerte.

Para Fitch representa una calidad crediticia muy elevada. Las calificaciones AA indican que existe una expectativa de riesgo de crédito muy reducid a. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras es muy fuerte. Esta capacidad no es muy vulnerable a acontecimientos previsibles.

Las calificaciones de M pueden modificarse agregándoles un signo más (+) o menos (-) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

Aa 1

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada por Moody’s para indicar una alta calidad en el pago del servicio de la deuda y reembolso del principal. Similar calidad que representan las escalas Aa2 y Aa3.

Aa2

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada por Moody’s para indicar una alta calidad en el pago del servicio de la deuda y reembolso del principal. Similar calidad que representan las escalas Aa1 y Aa3.

Aa3

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada por Moody’s para indicar una alta calidad en el pago del servicio de la deuda y reembolso del principal. Similar calidad que representan las escalas Aa1 y Aa3.

AA+

Para Standard & Poor’s Corporation y Fitch IBCA simboliza una gran capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad, similar a AAA y AA-, muy poco inferior a la calificación AAA.

AA

Para Standard & Poor’s Corporation y Fitch IBCA simboliza una gran capacidad para el pago de intereses y amortiza­ ción del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad, similar a M y M+ y muy poco inferior a la calificación AAA.

A

Escala de calificación crediticia a largo plazo, utilizada tanto por Standard & Poor’s Corporation (S&P) como por Fitch IBCA, que junto a A+ y A- indica gran capacidad para atender al servicio de la deuda a su vencimiento. Aunque tiene cobertura de protección, presenta mayor sensibilidad a verse afectada por cambios de coyuntura o circunstancias económicas que las deudas a las que se asigna la categoría superior (AA).

En definitiva, esta escala se emplea por S&P para identificar una obligación que es un poco más susceptible a los efectos adversos derivados de cambios en las condiciones y situaciones económicas que las obligaciones calificadas en categorías más altas. Sin embargo, la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros todavía es fuerte.

De la misma forma, para Fitch IBCA, A señala una calidad crediticia elevada. Las calificaciones A indican una expectativa de riesgo de crédito reducida. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras es fuerte. No obstante esta capacidad puede ser más vulnerable a cambios en circunstancias o en condiciones económicas en comparación con las calificaciones más elevadas.

A1

Fitch JBCA utiliza este código para el rating de deuda a corto plazo (hasta un año), con el que simboliza obligaciones respaldadas por una fuerte probabilidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados.

Esta escala (A-1) también la emplea Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo, e indica que la capacidad del emisor es fuerte para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación. Dentro de esa categoría, las calificaciones de algunas obligaciones reciben el signo de más (+), el cual indica que la capacidad del emisor para cumplir con compromisos financieros sobre dichas obligaciones es extremadamente fuerte.

A1-

Código de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indica un grado de seguridad muy alta para responder a los pagos al vencimiento de deuda e intereses pero no tan fuerte como la calificación precedente (A1).

Este mismo código lo utiliza Fitch IBCA para indicar el mismo grado de seguridad en una obligación a corto plazo.

A1+

Código de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indica la más alta calificación asignada a deuda, de seguridad absoluta en cuanto al pago a los vencimientos de principal e intereses.

Fitch IBCA utiliza este mismo código igualmente para el rating de deuda a corto plazo, con el que simboliza obligaciones respaldadas por la más alta probabilidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados.

A2+, A2, A2-

Códigos de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indican una seguridad alta para responder a los pagos al vencimiento de deuda e intereses, pero no tan fuerte como las calificaciones del grupo A1.

Una obligación de corto plazo calificada con A-2 es un poco más susceptible a los efectos adversos causados por cambios en las circunstancias y condiciones económicas que aquellas obligaciones ubicadas en categorías con calificación más alta. Sin embargo, la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación es satisfactoria.

El símbolo A2 es utilizado igualmente por Fitch IBCA en su rating a corto plazo para señalar obligaciones respaldadas por una satisfactoria probabilidad/capacidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados, pero con susceptibilidad a cambios adversos del entorno económico.

A3+, A3, A3-

Códigos de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indican una capacidad al pago al vencimiento de deuda e intereses suficiente, pero la empresa presenta mayor vulnerabilidad ante cambios adversos en la coyuntura.

Una obligación de corto plazo calificada con A-3 presenta parámetros de protección adecuados. Sin embargo, es más probable que condiciones económicas adversas o circunstancias coyuntura­les debiliten la capacidad del emisor para cumplir sus compromisos financieros sobre la obligación.

El símbolo A3 es utilizado igualmente por Fitch IBCA en su rating a corto plazo para señalar obligaciones respaldadas por una adecuada probabilidad/capacidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados, pero con mayor susceptibilidad a cambios adversos del entorno económico que emisiones con mejores calificaciones.

B (CALIFICACIÓN CREDITICIA)

BBB

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada tanto por Standard & Poor`s Corporation (S&P) como por Ficht IBCA.

Para S&P, una obligación calificada con BBB presenta parámetros de protección adecuados, sin embargo, es probable que condiciones económicas adversas o cambios coyunturales conduzcan al debilitamiento de la capacidad para cumplir con sus los compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch representa una calidad buena. Las calificaciones BBB indican que existe una expectativa de riesgo de crédito baja. La capacidad para la devolución del principal e intereses de manera puntual es adecuada, aunque cambios adversos en circunstancias y en condiciones económica podrían afectar esta capacidad. Es la calificación más baja dentro de la categoría de inversión.

Las calificaciones de BBB pueden modificarse agregándoles un signo de más (+) o menos (·) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

BB

Para S&P, una obligación calificada con BB es menos vulnerable a Incumplimiento que otras emisiones especulativas. Sin embargo, enfrenta constante incertidumbre y exposición ante situaciones financieras, económicas o comerciales adversas, lo que puede llevar a que el emisor tenga una capacidad inadecuada para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch representa un grado especulativo. Las calificaciones BB indican que existe la posibilidad de que surja riesgo de crédito, principalmente como consecuencia de un cambio adverso en la situación económica. No obstante, las alternativas financieras o de negocio podrían permitir que se cumpliesen con las obligaciones financieras. Los valores calificados en esta categoría no se consideran categoría de inversión.

Las calificaciones de BB pueden modificarse agregándoles un signo de más (+) o menos (-) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

B

Para S&P, una obligación calificada con B es más vulnerable a un incumplimiento de pago que las calificadas con BB, pero el emisor presenta capacidad para cumplir con sus compromisos financieros. Condiciones financieras, económicas y comerciales adversas probablemente perjudicarían la capacidad y voluntad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros de la obligación.

Para Fitch representa un grado altamente especulativo. Para emisores y obligaciones al corriente, las calificaciones B indican que existe un riesgo significativo, aunque mantiene un limitado margen de seguridad. Se están cumpliendo con las obligaciones financieras, aunque esta capacidad de pago está condicionada a un entorno económico y de negocio favorable y estable.

Para emisiones en concreto, puede indicar obligaciones bajo estrés e incluso impago de sus obligaciones financieras con expectativas extremadamente altas de recuperación. Dichas obligaciones tendrían una calificación de recuperación (Recovery Rating) de R1 (sobresaliente).

Las calificaciones de B pueden modificarse agregándoles un signo ele más ( +) o menos (-) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación .

S&P también emplea este código en calificaciones a corto plazo. Se considera que una obligación a corto plazo calificado con B posee características especulativas significativas. Pueden asignarse calificaciones de B-1, B-2 y B-3 para indicar ligeras distinciones dentro de la categoría B. El emisor presenta actualmente capacidad para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación, pero enfrenta continuas y fuertes incertidumbres que podrían reducir su capacidad para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

BI, B2, B3

Para Moody’s lrtvestor Service los tres valores, con calidad en descenso, significan en cualquier caso una seguridad reducida y una vulnerabilidad mayor de la solvencia.

S&P utiliza estos códigos en calificaciones a corto plazo. En concreto:

B-1: Se considera que una obligación a corto plazo calificada con B-1 tiene características especulativas significativas pero el emisor tiene una capacidad relativamente más fuerte para cumplir con sus compromisos financieros en el corto plazo en comparación con otros emisores en grado especulativo.

8-2: Se considera que una obligación a corto plazo calificada con B-2 tiene características especulativas significativas, pero el emisor tiene una capacidad promedio para cumplir con sus compromisos financieros en el corto plazo en comparación con otros emisores especulativos.

B-3: Se consideran que una obligación a corto plazo calificada con B-3 tiene características especulativas significativas y el emisor tiene una capacidad relativamente más débil para cumplir con sus compromisos financiero en el corto plazo en comparación con otros emisores especulativos.

Baa1, Baa2, Baa3

Para Moody’s lnvestor Service calidad satisfactoria, con más a menos firmeza entre el primero y último símbolo y que en todo caso incluye una advertencia de que un cambio de circunstancias puede afectar a la calidad del riesgo

Ba1, Ba2, Ba3

Para Moody’s lnvestor Service, con la matización por el símbolo asignado de superior a inferior calidad, se atribuye a las empresas con moderada seguridad, pero con mayor exposición de la estabilidad de su solvencia frente a factores adversos.

C (credit rating)

Las siguientes escalas de calificación crediticia o rating son las empleadas por las principales agencias para indicar los peores niveles de solvencia. Para cada es­cala se indica la empresa que la utiliza y lo que significa.

CCC

Escala de calificación crediticia a largo plazo empleada por Standard & Poor s Corporation (S&P )y por Fitch IBCA.

Para S&P, una obligación calificada con CCC es actualmente vulnerable a un Incumplimiento de pago y depende de condiciones financieras, económicas y comerciales favorables para que el emisor cumpla con sus compromisos financieros sobre dicha obligación. En caso de condiciones financieras, económicas y comerciales adversas, el emisor probablemente no tendrá la capacidad de cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch significa que, para emisores y obligaciones al corriente, el impago es una posibilidad real. La capacidad de cumplir con las obligaciones financieras depende exclusivamente de condiciones de negocio y económicas favorables y sostenidas.

Para emisiones en concreto, podría indicar obligaciones con expectativas de recuperación entre medias y superiores. Las diferencias en la calidad crediticia pueden ser destacadas utilizando los signos más y menos. Dichas obligaciones tendrían una calificación de recuperación de R2 (superior), R3 (buena), o R4 (media).

CC

Para S&P una obligación calificada con CC es actualmente muy vulnerable a un incumplimiento de pago.

Para Fitch cuando se asignan a emisores y obligaciones al corriente, indica que el impago parece probable.

Para emisiones en concreto podría indicar obligaciones impagadas con ex­pectativas de recuperación media o por debajo de la media con calificación de recuperación de R4 (media) o R5 (por debajo de la media).

C

Para S&P deuda subordinada u obligaciones de capital preferentes calificadas con C son actualmente muy vulnerables a un incumplimiento de pago. La calificación de C puede usarse para cubrir una situación donde se ha presentado la solicitud de bancarrota o se ha tomado una acción similar, pero continuarán los pagos sobre la obligación. Una calificación de C también se asignará a una emisión de capital preferente con atraso sobre los dividendos o en los pagos al fon· do de amortización, pero que se está pagando actualmente.

Cuando la emplea en calificaciones a corto plazo, indica una situación actualmente vulnerable a un incumplimiento de pago y depende de condiciones financieras, económicas y comerciales favorables para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch cuando se asigna a emisores y obligaciones al corriente indica un impago inminente.

Para emisiones en concreto podría indicar obligaciones impagadas con expectativas de recuperación por debajo ele la media o deficientes. Dichas obligaciones tendrían una calificación ele recuperación de R6 (deficiente).

Esta escala también la utiliza Fitch a corto plazo, con la que indica riesgo de impago elevado, que el impago es muy posible. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras depende exclusivamente de un entorno financiero y económico favorable y estable.

Caa1, Caa2, Caa3

Para Moody´s Investor Service, es una calificación crediticia a largo plazo que determina que se detecta e identifica una vulnerabilidad en la solvencia a largo plazo.

Ca

Para Moody´s lnvestor Service, es una calificación crediticia a largo plazo que se asigna cuando se comprueba la existencia de retrasos en los pagos de deudas precedentes. Indica, en definitiva, una situación altamente especulativa.

D (credit rating)

D es un a escala de calificación crediticia a largo plazo empleada por Standard & Poor’s Corporation (S&P) y por Fitch IBCA.

Para S& P, una obligación se califica con D cuan existen incumplimientos de pagos. La categoría de calificación D se usa cuando los pagos sobre una obligación no se realizan en la fecha en que vencen, incluso cuando el período de gracia aplicable no ha expirado, a menos que Standard & Poor’s considere que tales pagos se realizarán durante dicho período de gracia. La calificación D también se usa luego de solicitar la petición de bancarrota o de realizar una acción similar si los pagos de una obligación se encuentran en riesgo de no ser cubiertos.

Para Fitch, indica una entidad o estado soberano que presenta impago de todas sus obligaciones financieras. El impago es definido generalmente como una de las siguientes situaciones:

  1. fracaso de realizar los pagos de principal y/o intereses bajo los términos contractual es de cualquier obligación financiera.
  2. proceso de bancarrota, administración de quiebra, liquidación o cese de los negocios del emisor
  3. canjes bajo estrés u otro tipo de canje forzado de obligaciones, donde a los acreedores se les ofrecen títulos con términos estructurales o económicos disminuidos comparados con las obligaciones existentes.

También Fitch emplea esta escala para el rating a corto plazo, con la que indica impago actual o inminente.

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Standard & Poor´s eleva hasta A+ la calificación de la deuda canaria y a BBB la capacidad de pago

Rosa Dávila (Diario de Avisos).
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La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) eleva de A+ la valoración individual de la Comunidad Autónoma de Canarias. Además, mantiene la nota de solvencia para la deuda del Archipiélago en ‘BBB+’ con perspectiva positiva, “debido a la buena gestión financiera, sólida ejecución presupuestaria, deuda decreciente y excelente liquidez”, según se indica en una nota de la agencia.

Según las calificaciones hechas por las agencias de rating esto significa:

A: Escala de calificación crediticia a largo plazo, utilizada tanto por Standard & Poor’s Corporation (S&P) como por Fitch IBCA, que junto a “A+” y “A-“ indica gran capacidad para atender al servicio de la deuda a su vencimiento. Aunque tiene cobertura de protección, presenta mayor sensibilidad a verse afectada por cambios de coyuntura o circunstancias económicas que las deudas a las que se asigna la categoría superior (AA).

En definitiva, esta escala se emplea por S&P para identificar una obligación que es un poco más susceptible a los efectos adversos derivados de cambios en las condiciones y situaciones económicas que las obligaciones calificadas en categorías más altas. Sin embargo, la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros todavía es fuerte.

De la misma forma, para Fitch IBCA, A señala una calidad crediticia elevada. Las calificaciones A indican una expectativa de riesgo de crédito reducida. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras es fuerte. No obstante, esta capacidad puede ser más vulnerable a cambios en circunstancias o en condiciones económicas en comparación con las calificaciones más elevadas.

BBB: Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada tanto por Standard & Poor`s Corporation (S&P) como por Ficht IBCA.

Para S&P, una obligación calificada con BBB presenta parámetros de protección adecuados, sin embargo, es probable que condiciones económicas adversas o cambios coyunturales conduzcan al debilitamiento de la capacidad para cumplir con sus los compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch representa una calidad buena. Las calificaciones BBB indican que existe una expectativa de riesgo de crédito baja. La capacidad para la devolución del principal e intereses de manera puntual es adecuada, aunque cambios adversos en circunstancias y en condiciones económica podrían afectar esta capacidad. Es la calificación más baja dentro de la categoría de inversión.

Las calificaciones de BBB pueden modificarse agregándoles un signo de más (+) o menos (·) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

Si quieres conocer todas las calificaciones de las agencias de rating, haz clic aquí.

Rating global de Standards and Poors de calificación deuda.

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¿Cautivos y desarmados…?

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El ataque final a Barcelona El óleo de Antoni Estruch Bros (1872-1857) pintado en 1909 y titulado L’onze de setembre de 1714 muestra el asalto final a Barcelona en 1714. Rafael Casanova, conseller en cap de la ciudad, cae herido junto a la bandera de Santa Eulalia. Foto: Fons d’art Fundació Antiga Caixa Sabadell 1859

Cautivos y desarmados los nacionalistas catalanes el Gobierno de Mariano Rajoy ha alcanzado sus objetivos, las elecciones autonómicas catalanas han sido convocadas. ¿La guerra ha terminado?

En la situación actual llama la atención, después del apocalipsis que se había vaticinado con la declaración y entrada en vigor del artículo 155 de la Constitución, que las cosas vayan funcionado de forma tan normal en Cataluña.

La calma existente recuerda las palabras de James Fitz-James, I duque de Berwick, general al mando de las tropas borbónicas que el 11 de septiembre de 1714, entraron en Barcelona, poniendo fin a la larga Guerra de Sucesión española que duraba ya catorce años:

En la mañana del día 13 los rebeldes se habían retirado ya de todos sus puestos; se dio señal a nuestras tropas, que marcharon a través de las calles con tal orden hacia los cuarteles que se les había asignado, que ni un solo soldado salió de las filas. Los habitantes permanecían en sus casas, en sus tiendas y en las calles, mirando pasar a nuestras tropas como si fuese en tiempo de paz; una circunstancia quizá increíble es ésta: que tan profunda tran­quilidad hubiese sucedido en un instante a tanta confusión; lo que es todavía más admirable, que una ciudad tomada por asalto no fuese saqueada; esto sólo puede atribuirse a Dios, ya que todo el poder de los hombres no hubiese podido contener a los soldados”.

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James Fitz-James, I duque de Berwick

Es más, llama poderosamente la atención la docilidad con la que los nacionalistas han aceptado el estatus establecido por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. A más a más, que dirían los mismos catalanes, llama todavía más la atención que los nacionalistas de “motu proprio” reconozcan que, en realidad, no estaban preparados para constituir un estado independiente en forma de república, aunque durante cuatro años, por poner un límite temporal, venían preparándola con cuerpo y alma, y toda clase de acciones en el exterior tendente a ello, utilizando abundantes medios económicos que se estiman por encima de los 400 millones de euros, de los cuales algunos provenían de las partidas presupuestaria dedicadas a dependencia social.

Ahora vamos conociendo cosas sorprendentes, entre otras, los intentos de adquirir por la Generalidad una importante partida de armas de guerra que no fue autorizada por el Ministerio de Defensa que debió preguntarse para qué querían tal arsenal los Mossos.

Hemos sabido que la Generalitat ante la perspectiva de no tener ejército propio había pensado en “arrendar” la defensa a algún país, es decir hacer una especie de “outsorcing of defense“. ¿En quién pensarían? Dado los apoyos internacionales que tienen, a quien único se me ocurre pensar es que fuese a la Federación Rusa, porque tratar de hacerlo con cualquier país perteneciente a la OTAN hubiese provocado un gran rechazo. Este posible contacto con Rusia es lo que debió desencadenar la reacción de la OTAN, y de sus países miembros, que se ha redoblado ante la acción al hackeo del referéndum del 1 de octubre hecho desde territorio ruso. Los servicios de información de todos los países occidentales dan por hecho que Rusia intenta desestabilizar todo lo que puede y más en concreto a la UE, pasándole factura por las sanciones económicas impuesta por la UE por la actuación de Rusia en Ucrania.

Ahora bien, pese esta especie de “Pax Mariana” que se ha impuesto, hay que saber que en Cataluña se sigue una trayectoria recurrente que trae una y otra vez al presente los viejos fantasmas que se han cernido siempre sobre España desde los Reyes Católicos que no supieron, o no quisieron, solucionar el problema de la existencia de una multiplicidad de reinos en el territorio de la Península Ibérica. Por ejemplo, lo del “arrendamiento de la defensa” a algún país extranjero, no es nada nuevo en el pensamiento separatista catalán. Ya durante la Guerra desencadenada en Cataluña contra Felipe IV, que duró desde 1640 hasta 1652, ya se propuso lo del arrendamiento de la defensa y lo de la república. Así, de esta forma Pau Claris, al frente de la Generalidad de Cataluña en 1640 impulsó la decisión de poner el territorio catalán bajo la protección y soberanía francesa. El 16 de enero de 1641, las instituciones gubernamentales catalanas pusieron a Cataluña “bajo protección del rey de Francia en un gobierno republicano”. Ahora se han recuperado las dos ideas: arrendamiento de la defensa y república.

En este panorama el desarme de los secesionistas es figurado. Todos los indicios llevan a esa conclusión. En efecto los esfuerzos por configurar la listas electorales para el día 21 diciembre, la inclusión de presos o procesados en ellas, los bandazos de Carmen Forcadell diciendo ante el Juez del Tribunal Supremo que “renegaba del proceso”, pero ahora incluyéndose en las listas…, la actividad propagandística de Carles Puigdemont que es entrevistado, incluso, por la cadena rusa RT… Volverán a las andadas, máxime cuando los pronósticos son que ganarán el 21 de diciembre.

Es poco tiempo el que se ha tenido desde la entrada en vigor de las medidas tomadas al amparo del 155 para desmontar lo que montaron los nacionalistas en tantos años.

El Gobierno de Rajoy hizo una utilización “muy política” del artículo 155. Digo “muy política”, no porque la utilización del artículo no implique una decisión política, sino porque se vio presionado por el PSOE y Ciudadanos para limitar mucho en el tiempo la toma del control de la Comunidad Autónoma por la Administración del Estado. Escasamente 55 días y como límite el 21 de diciembre, pero el artículo 155, hecho a imagen y semejanza del artículo 37 de la Constitución Alemana de 1949, es un instrumento jurídico político en manos de Estado que no establece límite temporal. Dice el artículo:

“Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés”.

Existen constituciones federales europeas que prevén la existencia de Regiones Autónomas y se inclinan preferentemente por la suspensión o disolución de los órganos regionales o de los Estados miembros en caso de graves violaciones del orden constitucional, y establecen plazos para convocar elecciones, que suele ser de tres meses. Así ocurre con la Constitución Federal Austriaca (art. 100), Constitución de la República Italiana (art. 126) y Constitución de la República Portuguesa (art. 234), Constitución belga (tras la reforma de 1993).

La Constitución española no establece plazos, ni determina las medidas. Deja abierto esa situación, pero el Gobierno, en realidad, se asustó ante el vacío que se le abría a él solo, sin ningún apoyo de otro partido, y se quedó a medias en la aplicación del artículo. En realidad, salvo la destitución del Govern, que no es poco, y la convocatoria de las elecciones, no ha hecho nada más.

Los separatista están cautivos, algunos, pero saldrán pronto, cuando pase la causa al Tribunal Supremo, y no están tan “desarmados” como se cree.

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¡No menospreciéis a Puigdemont!

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En estas últimas semanas todos hemos recibido a través de las redes sociales infinidad de chascarrillos, chistes, bromas y fotografías más o menos graciosas sobre el proceso separatista catalán y sobre sus líderes. Documentos que hemos difundido hasta la saciedad en dichas redes para convertirlos en virales. La utilidad de esto, si es que tiene alguna, no puede ser otra que la de darnos ánimos a nosotros mismos, la de reforzarnos a “los nuestros, nuestros”, porque nadie en su sano juicio puede pensar que con eso se va a conseguir desarmar ideológicamente al “bando republicano” (catalán).

Pero no menospreciéis a los líderes catalanes y menos a Carles Puigdemont, porque no es un chapucero cualquiera. En efecto, los mismos hechos que le incrimina ahora y tratan de poner de manifiesto su perfidia, es decir, la larga planificación y ejecución del proceso separatista, sirven también para ensalzarlo, dependerá de quién lo mire. En este sentido, hay que poner de relieve que su participación en la planificación y ejecución de toda una serie de medidas, así como la dotación presupuestaria para realizarlas, a lo largo de más de dos años de trabajos clandestinos, no pone de manifiesto, precisamente, una mente mal dotada. Lo trágico del asunto es que los servicios de inteligencia del Estado (CNI), la Policía y los servicios de información de la Guardia Civil, que ahora pasan a la fiscalía y a los tribunales de justicia cientos de páginas de información, hayan menospreciado la capacidad de Puigdemont y de su gobierno, y no hayan sido capaces de apreciar la profundidad de proceso y de su planificación más que cuando han podido entrar en el entramado administrativo de la Generalitat.

La misma fuga de Carles Puigdemont pone de manifiesto que no hace las cosas a la ligera. No se marchó a un país cualquiera, sino a uno que por su estructura política y sistema judicial le brinda la posibilidad de seguir actuando en función de los intereses del proceso separatista y que le permite hacer una utilización nada desdeñable de una gran actividad de agitación y propaganda internacional. Es más, no es un demérito en perjuicio de la inteligencia de Puigdemont, sino todo lo contrario, observar cómo cubrió sus espaldas económicamente para marchar a Bruselas. Todo planificado con varios meses de antelación. Por cierto, y en su mérito también tiene el dominio de varios idiomas que indica que no es ningún “canchanchan” cualquiera. He visto, por cierto, pocos dirigentes españoles, por no decir ninguno, que alterne fluidamente cuatro idiomas: Castellano, catalán, inglés y francés.

En el año 1937 fue asesinado, por orden de Stalin, Andreu Nin, dirigente del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), catalán también (¡qué casualidad!). La ejecución fue hecha por los comunistas españoles del PCE a las órdenes de Stalin y de la III Internacional, y cuando empezaron a aparecer pintadas en las ciudades de España, hechas por los correligionarios de Andreu Nin, preguntando: ¿Dónde está Nin? Con mucha ocurrencia, pero sin piedad porque sabían que ellos lo habían liquidado, los comunistas españoles escribían debajo de los graffitis: “En Roma o en Berlín”. Lo que tenía la virtud de formar un pareado con el apellido Nin y poner de manifiesto que Andreu Nin era un colaborador de los gobiernos reaccionarios de Alemania e Italia, lo que era, por supuesto, falso.

Ahora, haciendo un símil con 1937, podemos preguntarnos hoy (en catalan): On està Puigdemont?, y responder: en totes les parts del món. (¿Dónde está Puigdemont? En todas las partes del mundo) y esto es verdad, porque desde Bruselas expande su doctrina y ejemplo a todas partes.

¡No menospreciéis a Puigdemont, os podéis llevar alguna sorpresa desagradable!

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