Agencias de calificación de riesgo (Rating Agency)

Standard & Poor´s
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Las agencias de calificación son empresas especializadas en el análisis de riesgos financieros. Las principales son las multinacionales norteamericanas Moodys Investor Service, Standard and Poors Corporation y Fitch IBCA Estas empresas son las autoras de las calificaciones crediticias o ratings que tanto se emplean en los mercados de capitales.

Los clientes de las agencias de calificación son, especialmente, los emisores de deuda y valores en general y las empresas e inversores institucionales. Los ingresos de las agencias provienen de los suscriptores de sus publicaciones y, por supuesto, de las entidades emisoras que abonan los derechos de calificación.

Para los emisores el pago de la tarifa es un gasto de inversión, ya que una buena calificación les permite reducir el tipo de interés, al comportar un menor riesgo. Por otra parte, si el resultado de la calificación no ha sido el esperado, el emisor puede prohibir su publicación.

Moody’s lnvestor Service es una agencia de Estados Unidos establecida en 1909 y adquirida en 1962 por Duns & Bradsteed, empresa de implantación mundial dedicada a la información financiera. Moody’ s abrió sus oficinas de Madrid en 1993, tras la aprobación de la Ley 19 /1992, de 7 de julio, sobre Fondos de Titulización Hipotecaria en España, pero su cobertura de los emisores españoles data de 1987, cuando calificó por primera vez al antiguo Banco Central (Santander Central Hispano). Hoy en día Moody’s califica en España a 20 empresas, 31 entidades financieras, 14 gobiernos centrales, regionales y locales y 2 compañías de seguros.

Por su parte, Standard and Poor’s Corporation (S&P) es la más importante agencia de calificación a nivel mundial, a través de la sociedad holding Standard and Poor ‘s Rating Group. Como principal fuente mundial ele calificaciones crediticias, índices, análisis, datos y evaluaciones de riesgo, ofrece a los estrategas financieros la información que necesitan para tomar decisiones con mayor confianza. Muchos inversores conocen a Standard & Poor’s por su papel como proveedor independiente de calificaciones y como el creador del índice de referencia S&P 500. Sin embargo, la organización también:

  • Ofrece un amplio rango de datos e información financiera
  • Es la principal fuente de análisis del mercado accionario y líder en la información y análisis de fondos de inversión
  • Mantiene 79 principales familias de índices en el mundo

Fitcb Ratings es una agencia de rating global, que ocupa las posiciones de vanguardia del sector y que ha asumido el compromiso de proporcionar análisis crediticios exhaustivos, actualizados y que incorporan perspectivas de futuro para los mercados crediticios mundiales.

El rating ha adquirido una importancia considerable en los últimos años como consecuencia de la globalización de los mercados a nivel mundial, la desintermediación y titulización de los créditos y el auge de los mercados internacionales, pero también a nivel doméstico o nacional el rating cobra importancia tanto para inversores institucionales como particulares, dada la expansión y diversidad de los mercados financieros y el incremento de la especulación con la aparición de productos innovadores y un aumento de los emisores, cuya calificación de riesgo resulta bastante compleja.

En cualquier caso, la elaboración de ratings implica la obtención de un volumen muy apreciable de información económico-financiera sobre la sociedad y los proyectos de financiación, así como sobre cualquier aspecto de su entorno que, de cualquier forma, pueda afectar a su solvencia. Naturalmente, cuanto mayor sea el plazo de la deuda a calificar, mayor volumen ele información habrá que analizar, contrastar y evaluar, y por eso resulta más fácil dar una calificación para una deuda a corto que a largo plazo, lo que influye también en la decisión ele los emisores a la hora de solicitar un rating .

A (credit rating)

Las siguientes escalas de calificación crediticia o rating son las empleadas por las principales agencias para indicar los mejores niveles de solvencia. A continuación, se indica, para cada escala, la empresa que la utiliza y lo que significa.

AAA

Este indicador simboliza la más alta capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad. Esta calificación que otorgan las compañías especializadas en el análisis prospectivo de empresas multinacionales o grupos muy importantes no es la misma en cada una de las compañías existentes. Así, MA es la escala utilizada por Standard & Poor’s Corporation (S&P) y Fitch IBCA, pues ambas agencias utilizan las mismas escalas, mientras que el mismo nivel de solvencia se describe por Moody’s como Aaa.

Para S&P una obligación calificada con AAA tiene la calificación más alta, pues la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros es extremadamente fuerte.

Para Fitch representa la calidad crediticia máxima. Las calificaciones AAA indican la expectativa de riesgo de crédito más reducida. Se asignan únicamente en los casos donde existe una capacidad excepcionalmente fuerte para hacer frente a los pagos de las obligaciones financieras. Es muy poco probable que esta capacidad se viera afectada negativamente por acontecimientos previsibles.

Aaa

Este indicador simboliza la más alta capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad. Es utilizado por Moody’s, mientras que el mismo nivel de solvencia se describe por Standard & Poor’s Corporation y Fitch IBCA como AAA.

AA

Para Standard & Poor’s Corporation (S&P) y Fitch IBCA simboliza una gran capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad, similar a AA+ y AA-, muy poco inferior a la calificación AAA.

Para S&P una obligación calificada con M difiere sólo en un pequeño grado de las que tienen la calificación más alta.

La capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros es muy fuerte.

Para Fitch representa una calidad crediticia muy elevada. Las calificaciones AA indican que existe una expectativa de riesgo de crédito muy reducid a. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras es muy fuerte. Esta capacidad no es muy vulnerable a acontecimientos previsibles.

Las calificaciones de M pueden modificarse agregándoles un signo más (+) o menos (-) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

Aa 1

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada por Moody’s para indicar una alta calidad en el pago del servicio de la deuda y reembolso del principal. Similar calidad que representan las escalas Aa2 y Aa3.

Aa2

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada por Moody’s para indicar una alta calidad en el pago del servicio de la deuda y reembolso del principal. Similar calidad que representan las escalas Aa1 y Aa3.

Aa3

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada por Moody’s para indicar una alta calidad en el pago del servicio de la deuda y reembolso del principal. Similar calidad que representan las escalas Aa1 y Aa3.

AA+

Para Standard & Poor’s Corporation y Fitch IBCA simboliza una gran capacidad para el pago de intereses y amortización del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad, similar a AAA y AA-, muy poco inferior a la calificación AAA.

AA

Para Standard & Poor’s Corporation y Fitch IBCA simboliza una gran capacidad para el pago de intereses y amortiza­ ción del principal de una emisión de deuda o la solvencia del pasivo a largo plazo de una entidad, similar a M y M+ y muy poco inferior a la calificación AAA.

A

Escala de calificación crediticia a largo plazo, utilizada tanto por Standard & Poor’s Corporation (S&P) como por Fitch IBCA, que junto a A+ y A- indica gran capacidad para atender al servicio de la deuda a su vencimiento. Aunque tiene cobertura de protección, presenta mayor sensibilidad a verse afectada por cambios de coyuntura o circunstancias económicas que las deudas a las que se asigna la categoría superior (AA).

En definitiva, esta escala se emplea por S&P para identificar una obligación que es un poco más susceptible a los efectos adversos derivados de cambios en las condiciones y situaciones económicas que las obligaciones calificadas en categorías más altas. Sin embargo, la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros todavía es fuerte.

De la misma forma, para Fitch IBCA, A señala una calidad crediticia elevada. Las calificaciones A indican una expectativa de riesgo de crédito reducida. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras es fuerte. No obstante esta capacidad puede ser más vulnerable a cambios en circunstancias o en condiciones económicas en comparación con las calificaciones más elevadas.

A1

Fitch JBCA utiliza este código para el rating de deuda a corto plazo (hasta un año), con el que simboliza obligaciones respaldadas por una fuerte probabilidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados.

Esta escala (A-1) también la emplea Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo, e indica que la capacidad del emisor es fuerte para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación. Dentro de esa categoría, las calificaciones de algunas obligaciones reciben el signo de más (+), el cual indica que la capacidad del emisor para cumplir con compromisos financieros sobre dichas obligaciones es extremadamente fuerte.

A1-

Código de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indica un grado de seguridad muy alta para responder a los pagos al vencimiento de deuda e intereses pero no tan fuerte como la calificación precedente (A1).

Este mismo código lo utiliza Fitch IBCA para indicar el mismo grado de seguridad en una obligación a corto plazo.

A1+

Código de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indica la más alta calificación asignada a deuda, de seguridad absoluta en cuanto al pago a los vencimientos de principal e intereses.

Fitch IBCA utiliza este mismo código igualmente para el rating de deuda a corto plazo, con el que simboliza obligaciones respaldadas por la más alta probabilidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados.

A2+, A2, A2-

Códigos de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indican una seguridad alta para responder a los pagos al vencimiento de deuda e intereses, pero no tan fuerte como las calificaciones del grupo A1.

Una obligación de corto plazo calificada con A-2 es un poco más susceptible a los efectos adversos causados por cambios en las circunstancias y condiciones económicas que aquellas obligaciones ubicadas en categorías con calificación más alta. Sin embargo, la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación es satisfactoria.

El símbolo A2 es utilizado igualmente por Fitch IBCA en su rating a corto plazo para señalar obligaciones respaldadas por una satisfactoria probabilidad/capacidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados, pero con susceptibilidad a cambios adversos del entorno económico.

A3+, A3, A3-

Códigos de Standard and Poor’s para calificaciones a corto plazo (emisiones y deudas hasta un año), que indican una capacidad al pago al vencimiento de deuda e intereses suficiente, pero la empresa presenta mayor vulnerabilidad ante cambios adversos en la coyuntura.

Una obligación de corto plazo calificada con A-3 presenta parámetros de protección adecuados. Sin embargo, es más probable que condiciones económicas adversas o circunstancias coyuntura­les debiliten la capacidad del emisor para cumplir sus compromisos financieros sobre la obligación.

El símbolo A3 es utilizado igualmente por Fitch IBCA en su rating a corto plazo para señalar obligaciones respaldadas por una adecuada probabilidad/capacidad de cumplimiento en plazo de los reembolsos pactados, pero con mayor susceptibilidad a cambios adversos del entorno económico que emisiones con mejores calificaciones.

B (CALIFICACIÓN CREDITICIA)

BBB

Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada tanto por Standard & Poor`s Corporation (S&P) como por Ficht IBCA.

Para S&P, una obligación calificada con BBB presenta parámetros de protección adecuados, sin embargo, es probable que condiciones económicas adversas o cambios coyunturales conduzcan al debilitamiento de la capacidad para cumplir con sus los compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch representa una calidad buena. Las calificaciones BBB indican que existe una expectativa de riesgo de crédito baja. La capacidad para la devolución del principal e intereses de manera puntual es adecuada, aunque cambios adversos en circunstancias y en condiciones económica podrían afectar esta capacidad. Es la calificación más baja dentro de la categoría de inversión.

Las calificaciones de BBB pueden modificarse agregándoles un signo de más (+) o menos (·) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

BB

Para S&P, una obligación calificada con BB es menos vulnerable a Incumplimiento que otras emisiones especulativas. Sin embargo, enfrenta constante incertidumbre y exposición ante situaciones financieras, económicas o comerciales adversas, lo que puede llevar a que el emisor tenga una capacidad inadecuada para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch representa un grado especulativo. Las calificaciones BB indican que existe la posibilidad de que surja riesgo de crédito, principalmente como consecuencia de un cambio adverso en la situación económica. No obstante, las alternativas financieras o de negocio podrían permitir que se cumpliesen con las obligaciones financieras. Los valores calificados en esta categoría no se consideran categoría de inversión.

Las calificaciones de BB pueden modificarse agregándoles un signo de más (+) o menos (-) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

B

Para S&P, una obligación calificada con B es más vulnerable a un incumplimiento de pago que las calificadas con BB, pero el emisor presenta capacidad para cumplir con sus compromisos financieros. Condiciones financieras, económicas y comerciales adversas probablemente perjudicarían la capacidad y voluntad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros de la obligación.

Para Fitch representa un grado altamente especulativo. Para emisores y obligaciones al corriente, las calificaciones B indican que existe un riesgo significativo, aunque mantiene un limitado margen de seguridad. Se están cumpliendo con las obligaciones financieras, aunque esta capacidad de pago está condicionada a un entorno económico y de negocio favorable y estable.

Para emisiones en concreto, puede indicar obligaciones bajo estrés e incluso impago de sus obligaciones financieras con expectativas extremadamente altas de recuperación. Dichas obligaciones tendrían una calificación de recuperación (Recovery Rating) de R1 (sobresaliente).

Las calificaciones de B pueden modificarse agregándoles un signo ele más ( +) o menos (-) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación .

S&P también emplea este código en calificaciones a corto plazo. Se considera que una obligación a corto plazo calificado con B posee características especulativas significativas. Pueden asignarse calificaciones de B-1, B-2 y B-3 para indicar ligeras distinciones dentro de la categoría B. El emisor presenta actualmente capacidad para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación, pero enfrenta continuas y fuertes incertidumbres que podrían reducir su capacidad para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

BI, B2, B3

Para Moody’s lrtvestor Service los tres valores, con calidad en descenso, significan en cualquier caso una seguridad reducida y una vulnerabilidad mayor de la solvencia.

S&P utiliza estos códigos en calificaciones a corto plazo. En concreto:

B-1: Se considera que una obligación a corto plazo calificada con B-1 tiene características especulativas significativas pero el emisor tiene una capacidad relativamente más fuerte para cumplir con sus compromisos financieros en el corto plazo en comparación con otros emisores en grado especulativo.

8-2: Se considera que una obligación a corto plazo calificada con B-2 tiene características especulativas significativas, pero el emisor tiene una capacidad promedio para cumplir con sus compromisos financieros en el corto plazo en comparación con otros emisores especulativos.

B-3: Se consideran que una obligación a corto plazo calificada con B-3 tiene características especulativas significativas y el emisor tiene una capacidad relativamente más débil para cumplir con sus compromisos financiero en el corto plazo en comparación con otros emisores especulativos.

Baa1, Baa2, Baa3

Para Moody’s lnvestor Service calidad satisfactoria, con más a menos firmeza entre el primero y último símbolo y que en todo caso incluye una advertencia de que un cambio de circunstancias puede afectar a la calidad del riesgo

Ba1, Ba2, Ba3

Para Moody’s lnvestor Service, con la matización por el símbolo asignado de superior a inferior calidad, se atribuye a las empresas con moderada seguridad, pero con mayor exposición de la estabilidad de su solvencia frente a factores adversos.

C (credit rating)

Las siguientes escalas de calificación crediticia o rating son las empleadas por las principales agencias para indicar los peores niveles de solvencia. Para cada es­cala se indica la empresa que la utiliza y lo que significa.

CCC

Escala de calificación crediticia a largo plazo empleada por Standard & Poor s Corporation (S&P )y por Fitch IBCA.

Para S&P, una obligación calificada con CCC es actualmente vulnerable a un Incumplimiento de pago y depende de condiciones financieras, económicas y comerciales favorables para que el emisor cumpla con sus compromisos financieros sobre dicha obligación. En caso de condiciones financieras, económicas y comerciales adversas, el emisor probablemente no tendrá la capacidad de cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch significa que, para emisores y obligaciones al corriente, el impago es una posibilidad real. La capacidad de cumplir con las obligaciones financieras depende exclusivamente de condiciones de negocio y económicas favorables y sostenidas.

Para emisiones en concreto, podría indicar obligaciones con expectativas de recuperación entre medias y superiores. Las diferencias en la calidad crediticia pueden ser destacadas utilizando los signos más y menos. Dichas obligaciones tendrían una calificación de recuperación de R2 (superior), R3 (buena), o R4 (media).

CC

Para S&P una obligación calificada con CC es actualmente muy vulnerable a un incumplimiento de pago.

Para Fitch cuando se asignan a emisores y obligaciones al corriente, indica que el impago parece probable.

Para emisiones en concreto podría indicar obligaciones impagadas con ex­pectativas de recuperación media o por debajo de la media con calificación de recuperación de R4 (media) o R5 (por debajo de la media).

C

Para S&P deuda subordinada u obligaciones de capital preferentes calificadas con C son actualmente muy vulnerables a un incumplimiento de pago. La calificación de C puede usarse para cubrir una situación donde se ha presentado la solicitud de bancarrota o se ha tomado una acción similar, pero continuarán los pagos sobre la obligación. Una calificación de C también se asignará a una emisión de capital preferente con atraso sobre los dividendos o en los pagos al fon· do de amortización, pero que se está pagando actualmente.

Cuando la emplea en calificaciones a corto plazo, indica una situación actualmente vulnerable a un incumplimiento de pago y depende de condiciones financieras, económicas y comerciales favorables para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch cuando se asigna a emisores y obligaciones al corriente indica un impago inminente.

Para emisiones en concreto podría indicar obligaciones impagadas con expectativas de recuperación por debajo ele la media o deficientes. Dichas obligaciones tendrían una calificación ele recuperación de R6 (deficiente).

Esta escala también la utiliza Fitch a corto plazo, con la que indica riesgo de impago elevado, que el impago es muy posible. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras depende exclusivamente de un entorno financiero y económico favorable y estable.

Caa1, Caa2, Caa3

Para Moody´s Investor Service, es una calificación crediticia a largo plazo que determina que se detecta e identifica una vulnerabilidad en la solvencia a largo plazo.

Ca

Para Moody´s lnvestor Service, es una calificación crediticia a largo plazo que se asigna cuando se comprueba la existencia de retrasos en los pagos de deudas precedentes. Indica, en definitiva, una situación altamente especulativa.

D (credit rating)

D es un a escala de calificación crediticia a largo plazo empleada por Standard & Poor’s Corporation (S&P) y por Fitch IBCA.

Para S& P, una obligación se califica con D cuan existen incumplimientos de pagos. La categoría de calificación D se usa cuando los pagos sobre una obligación no se realizan en la fecha en que vencen, incluso cuando el período de gracia aplicable no ha expirado, a menos que Standard & Poor’s considere que tales pagos se realizarán durante dicho período de gracia. La calificación D también se usa luego de solicitar la petición de bancarrota o de realizar una acción similar si los pagos de una obligación se encuentran en riesgo de no ser cubiertos.

Para Fitch, indica una entidad o estado soberano que presenta impago de todas sus obligaciones financieras. El impago es definido generalmente como una de las siguientes situaciones:

  1. fracaso de realizar los pagos de principal y/o intereses bajo los términos contractual es de cualquier obligación financiera.
  2. proceso de bancarrota, administración de quiebra, liquidación o cese de los negocios del emisor
  3. canjes bajo estrés u otro tipo de canje forzado de obligaciones, donde a los acreedores se les ofrecen títulos con términos estructurales o económicos disminuidos comparados con las obligaciones existentes.

También Fitch emplea esta escala para el rating a corto plazo, con la que indica impago actual o inminente.

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Standard & Poor´s eleva hasta A+ la calificación de la deuda canaria y a BBB la capacidad de pago

Rosa Dávila (Diario de Avisos).
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La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) eleva de A+ la valoración individual de la Comunidad Autónoma de Canarias. Además, mantiene la nota de solvencia para la deuda del Archipiélago en ‘BBB+’ con perspectiva positiva, “debido a la buena gestión financiera, sólida ejecución presupuestaria, deuda decreciente y excelente liquidez”, según se indica en una nota de la agencia.

Según las calificaciones hechas por las agencias de rating esto significa:

A: Escala de calificación crediticia a largo plazo, utilizada tanto por Standard & Poor’s Corporation (S&P) como por Fitch IBCA, que junto a “A+” y “A-“ indica gran capacidad para atender al servicio de la deuda a su vencimiento. Aunque tiene cobertura de protección, presenta mayor sensibilidad a verse afectada por cambios de coyuntura o circunstancias económicas que las deudas a las que se asigna la categoría superior (AA).

En definitiva, esta escala se emplea por S&P para identificar una obligación que es un poco más susceptible a los efectos adversos derivados de cambios en las condiciones y situaciones económicas que las obligaciones calificadas en categorías más altas. Sin embargo, la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros todavía es fuerte.

De la misma forma, para Fitch IBCA, A señala una calidad crediticia elevada. Las calificaciones A indican una expectativa de riesgo de crédito reducida. La capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras es fuerte. No obstante, esta capacidad puede ser más vulnerable a cambios en circunstancias o en condiciones económicas en comparación con las calificaciones más elevadas.

BBB: Escala de calificación crediticia a largo plazo utilizada tanto por Standard & Poor`s Corporation (S&P) como por Ficht IBCA.

Para S&P, una obligación calificada con BBB presenta parámetros de protección adecuados, sin embargo, es probable que condiciones económicas adversas o cambios coyunturales conduzcan al debilitamiento de la capacidad para cumplir con sus los compromisos financieros sobre la obligación.

Para Fitch representa una calidad buena. Las calificaciones BBB indican que existe una expectativa de riesgo de crédito baja. La capacidad para la devolución del principal e intereses de manera puntual es adecuada, aunque cambios adversos en circunstancias y en condiciones económica podrían afectar esta capacidad. Es la calificación más baja dentro de la categoría de inversión.

Las calificaciones de BBB pueden modificarse agregándoles un signo de más (+) o menos (·) para mostrar su posición relativa dentro de la categoría de calificación.

Si quieres conocer todas las calificaciones de las agencias de rating, haz clic aquí.

Rating global de Standards and Poors de calificación deuda.

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China vs USA ¿Cataluña vs España?

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Concentrados en nuestra crisis interna, aplicados a lamernos las heridas causadas por los nacionalistas catalanes a nuestro cuerpo estatal, sintiéndonos robados por las decisiones tomadas en el Parlamento y Gobierno catalán, no estamos prestando atención a lo que ha ocurrido estos días pasados en extremo oriente y que ocurre, hoy mismo en Vietnam. Razón tenía el presidente de la Comisión de la EU cuando dijo en su contundente discurso de agradecimiento por su nombramiento como doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca:

“La amenaza de los nacionalismos y su veneno sobre la Unión impiden que trabaje Europa de la manera conjunta para influir en la escena mundial”.

El dominio de la esfera mundial es justamente lo que se ha debatido en el escenario asiático y Europa ni ha estado ni se le espera. A USA sí. Al margen de su penosa campaña electoral en la que reiteradamente hostigó a China, el presidente Trump, mejor dicho, su equipo de asesores decidió que lo mejor era, y es, acudir a la boca del lobo y entrevistarse son su equivalente (y adversario) el presidente de la República Popular China: Xi Jinping. El resto de visitas, Japón, Corea del Sur y Vietnam, podrían calificarse, utilizando el lenguaje del baloncesto norteamericano, como “de los minutos basura”. Lo importantes es lo de China. Bueno, hay que dejar fuera de esos minutos basura la reunión con Vladimir Putin.

Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional para 2017 para el PIB de los diferentes países, lo que se ha reunido en el extremo oriente ha sido:

Ranking País Millones de USD
1 China 23.194.411,00
2 Estados Unidos 19.417.144,00
6 Rusia 3.938.001,00

Comparativamente, teniendo en cuenta que el total del PIB mundial es de 126.688.083,00 USD, el porcentaje de correspondiente a cada país es:

País PIB % PIB Mundial
China + USA 42.611.555,00 33,6%
China 23.194.411,00 18,3%
USA 19.417.144,00 15,3%
Rusia 3.938.001,00 3,11%
País PIB % PIB Mundial
UE 20.852.702,00 USD 16,46%
España 176.881,00 USD 0,14%
Cataluña 0,04%

En los encuentros mantenidos estos días en Asia ha estado “representado” aproximadamente el 40% del PIB mundial.

La participación de la UE en este pastel es significativa, encontrándose entre China y USA, pero el problema es que la UE no es ningún estado, ni federado, ni confederado, ni nada. Carece de fuerza militar que sea capaz de proyectar su poder, de policía unificada, de tribunales federales de justica, de un presupuesto efectivo…

Tres conflictos del siglo XX -la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial y la guerra fría- representaron el clímax final de la era industrial e hicieron surgir la sin igual riqueza que vemos hoy en el mundo, aunque la riqueza esté mal repartida.

El sistema de riqueza que se inició en Estados Unidos al finalizar la SGM ha atravesado en unas pocas décadas el Pacífico y transformado Asia. En los próximos decenios, llegará también a América Latina y África.

Detrás de esta transformación mundial se encuentran cambios sin precedentes en el ámbito del fundamento profundo de la riqueza. En ninguna parte está más claro o es más revelador que en el histórico auge de Asia y en el gran despertar de China.

Al finalizar la presidencia de Jiang Zeming (27.3.1993 – 14.3.2003), China había superado económicamente a Japón y se había convertido en la tercera nación en importancia comercial del mundo, por detrás de Estados Unidos y Alemania. Aquel mismo año, China tenía más de quinientos mil millones de los tres billones y medio de dólares de reservas mundiales en divisa extranjera. Poseía casi ciento setenta y cinco mil millones de dólares en bonos del Tesoro de Estados Unidos -cantidad superada solo por Japón-, lo que la situaba en posición de convulsionar el conjunto de la economía global solo con que decidiera sustituir los dólares por euros o por una cesta de otras divisas. En poco más de dos décadas, China se había convertido en una fuerza gigantesca que se cernía sobre la economía mundial.

Durante la presidencia de Hu Jintao (15.3.2003-14.3.2013), el crecimiento de la economía china no cambio mucho respecto a la década precedente. La sustitución del presidente Jiang Zemin por Hu Jintao no reflejó un cambio en la política china. Muchos consideraban que el gobierno de Zemin seguía la estrategia de «la ciudad, primero». Cuando Jintao asumió el cargo, hizo un recorrido simbólico por el interior del país, prometiendo mayor ayuda al oprimido campesinado. Sin embargo, en cuanto estuvo de vuelta, como si hubiese leído lo que decía el General Franco: “Pon el intermitente a la izquierda y gira a la derecha”, reemprendió la política de su antecesor. En realidad, el Partido Comunista Chino consideraba que la ayuda al interior era una gigantesca pérdida de dinero y, en su lugar, propuso realojar a unos cientos de millones de campesinos en el cinturón industrial del nordeste del país.

Se trataba de un proceso clásico, muy semejante a la migración forzosa de campesinos británicos a las ciudades a finales del siglo XVIII y principios del XIX, espoleados por la legislación conocida como Enclosure Acts. Consecuencia de ello fue la continua ampliación de la reserva de mano de obra de salarios bajos y la subsiguiente aceleración en la transformación de Inglaterra de una economía agraria a otra industrial.

Al finalizar la presidencia de Hu Jintao y asumirla el actual presidente Xi Jinping (15.3.2013) la potencia de China se ha incrementado, hoy figura como el primer país en el ranking del FMI en cuanto a la producción de PIB.

Hoy vemos el flujo de productos chinos baratos compitiendo con los fabricantes de componentes electrónicos mexicanos, de ropa indonesia o de hilo de cobre colombiano. Estos productos salen de las fábricas chinas de la era industrial con obreros mal pagados. Pero China también tiene empresas de alta tecnología que han comenzado a conquistar el mundo. Así, Lenovo, principal fabricante de PC del mundo, compró la división de fabricación de PC de IBM. Huawei, su gran empresa de tecnologías de la información, se jacta de tener diez mil trabajadores en I+D y de mantener laboratorios en la India, Gran Bretaña, Suecia y Estados Unidos. Está asociada con Intel, Microsoft, Siemens y Qualcom para producir equipos de comunicaciones.

Asimismo, la expansiva dimensión espacial de China pronto será también más patente en las finanzas. A finales de 2003, China había puesto en marcha más de tres mil cuatrocientas empresas en ciento treinta y nueve países distintos. De hecho, según la Conferencia de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas, para finales de 2004 se esperaba que China se hubiera convertido en el quinto mayor proveedor mundial de inversión extranjera directa a otros países, eclipsando incluso a Japón.

En teoría, el impulso de China, tan concentrado en la expansión económica debe tener al país lo bastante ocupado como para no pensar en aventuras militares exteriores. Sin embargo, sus vecinos asiáticos observan con creciente preocupación su enorme presupuesto militar, que se multiplicado por veinte entre 1991 y 2015.

En este aspecto, también se aprecia una ampliación de sus intereses geográficos. China ha desarrollado un gran programa de aviones no tripulados de gran radio de acción y equipo para repostar en el aire, que amplían la capacidad de su fuerza aérea. Dispone de misiles nucleares que pueden alcanzar objetivos en todo el territorio de Estados Unidos, e intenta transformar su armada -concebida, en su día, para proteger las aguas territoriales chinas- en una flota de alta mar, con armamento nuclear capaz de llevar a cabo operaciones cada vez más lejanas.

China está llevando a cabo un audaz programa marítimo que, según ha dicho el almirante japonés Hideaki Kaneda, incluye la construcción de «una serie de bases estratégicas y diplomáticas -una denominada “ristra de perlas”- a lo largo de las principales rutas marítimas desde el mar del Sur de la China hasta el rico en petróleo Oriente Próximo». Según Kaneda, otros proyectos militares incluyen la construcción de un puerto en Pakistán para «tener controlada la garganta del golfo Pérsico», la construcción de instalaciones de inteligencia en las islas pertenecientes a Myanmar, la construcción de un canal de veinte mil millones de dólares en Tailandia para proporcionar una alternativa a la ruta del petróleo que evite el estrecho de Malacca, y la construcción de pistas capaces de recibir bombarderos de largo alcance en las disputadas islas de Spratley y Paracel.

Así, China se está convertido en la primera potencia económica del mundo a quien solamente puede hacerle frente USA, y en eso estamos en estos días de los encuentros en Seúl, Tokio, Pekín (Beijing) y Hanoi. La tensión se manifiesta en forma de los enfrentamientos norteamericanos con Corea del Norte, pero pese a las amenazas y ofertas de Trump a China para llevar una política común frente a Corea del Norte, Pekín, secundado en esto por Moscú, se resiste a llevar acciones contra Corea del Norte, tratando de compensar la fuerte presencia de Estados Unidos en el patio trasero de China que es Taiwán y Corea del Sur.

Hasta ahora China se concentra en su desarrollo económico sin dejar de lado su desarrollo militar y aunque China está más interesada en el dominio económico no es descartable el incremento de la tensión en la zona. Al final, podría abrirse paso el axioma de Von Klausewitz: “La guerra es la continuación de la política por otros medios”.

Como ya se ha dicho antes, la Unión Europea como ente político está fuera de esa competencia internacional: El debate en su seno es si un país de sale y cómo sale: Brexit, o si una región de un país se independiza de ese país: Cataluña. ¿A quién se le ocurre pensar que la provincia de Tianjin, considerada como las más rica de China o California, van a iniciar un proceso de secesión de los estados de los que forman parte?

Hoy China se encamina, bajo el mandato de Xi Jimping, que, tras una sonrisa bonachona, pero con puño de hierro la dirige, a ser en el año 2020 el país más poderoso del Mundo.

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Una ocurrencia de Alonso: El Canary-Bexit ó el REF.2

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Propuesta del presidente del Cabildo Insular de Tenerife, publicada en El Día.

Como no es suficiente compleja la situación de Canarias en la UE, y no crea y ha creado múltiples problemas de colisión con el Derecho Comunitario, al Presidente del cabildo de Tenerife se la ha ocurrido que se podría pedir que para Canarias y para el UK se siguiese aplicando las cuatro libertades básicas de la UE: libertad de circulación de bienes, de servicios, de capitales y trabajadores con Gran Betraña cuando esta abandone la UE. Es decir que lo que se plantea es hacer una Mini Unión Alglo-Canaria.

Así que, habría que establecer una aplicación especifica del Código Aduanero Común especial para la entrada de productos de Gran Betraña en Canarias. Cabría preguntarse si, despues de haber entrado esos productos en Canarias, que, por supuesto seguiría siendo territorio de la Unión, podría rexportarse a cualquier pais de la Union como producto canario para que entre sin pagar aranceles.

Asimismo, los trabajadores de origen británico podría trasladarse libermente a Canarias, salvando todos los requisitos que se necesitan para los trabajadores no comunitarios y, eso sí, claro, cuando los trabajadores “canarios españoles” entren en GB, sería sometidos a las normas de emigración británica aplicables a los trabajadores de la Unión Europea.

Todo esto habría que hacerlo bajo el amparo del carácter de región ultraperiferica, que es un concepto que, bien explotado, puede dar para mucho, como puede ser para la formulación del REF. Es decir, que lo que habría que hacer en la negociación sobre la reforma del REF (económico), que no termina llevarse a cabo, en las Cortes Generales del Estado, sería pedir que se incluyese lo que ahora pide Alonso. Por pedir que no quede. El único problema que existe es que cualquier modificación del REF, debe pasar primero por el Ministerio de Hacienda y ser aprobada por la Comisión de la Unión, y la experiencia dice que el “no es no” está dado por anticipado. Creo que sería mejor no sembrar vanas ilusiones y dedicarse a solucionar los problemas que tenemos. Al fin y al cabo, y por el momento, Carlos Alonso es presidente del cabildo de Tenerife y no del Gobierno de Canarias. A él le corresponde ocuparse de los problemas que pueda tener la Isla de Tenerife.

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